
Virreinato de Nueva España
El Virreinato de Nueva España fue la entidad política española creada en 1535 con capital en México, que duró hasta la independencia de 1821.
El Virreinato de Nueva España fue una entidad política de la Monarquía hispánica creada en 1535, tras la conquista del imperio mexica, que gobernó durante casi tres siglos buena parte de Norteamérica, Centroamérica, el Caribe y, a través del Pacífico, las islas Filipinas. Tuvo su capital en la Ciudad de México y estuvo dirigido por un virrey que representaba al rey de España. Desapareció en 1821, cuando México consumó su independencia.
¿Qué fue el Virreinato de Nueva España?
Era uno de los grandes territorios en los que la Corona española organizó su imperio americano (véase colonización española), junto con el Virreinato del Perú (1542), el de Nueva Granada (1717, restablecido en 1739) y el del Río de la Plata (1776). El primer virrey, Antonio de Mendoza, llegó a México en 1535. La palabra «virrey» significa «el que hace las veces del rey».
Su origen está en la conquista del imperio azteca, y su territorio fue cambiando con el tiempo, pero en su máxima extensión incluía el actual México, partes del suroeste y el sur de Estados Unidos (de California a Florida), y, en términos administrativos, Centroamérica, Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico y Filipinas. Buena parte de ese territorio se gobernaba con cierta autonomía mediante capitanías generales y audiencias.
Cronología
| Año | Acontecimiento |
|---|---|
| 1521 | Caída de Tenochtitlan ante Hernán Cortés y sus aliados indígenas |
| 1524 | Llegan los primeros franciscanos; se crea el Consejo de Indias |
| 1535 | Creación del virreinato; llega el primer virrey, Antonio de Mendoza |
| 1546 | Descubrimiento de las minas de plata de Zacatecas |
| 1551 | Fundación de la Real y Pontificia Universidad de México |
| 1565 | Comienza la ruta del galeón de Manila entre Filipinas y Acapulco |
| 1767 | Expulsión de los jesuitas |
| 1786 | Reforma de las intendencias, parte de las reformas borbónicas |
| 1810 | Grito de Dolores y comienzo de la guerra de independencia |
| 1821 | Tratado de Córdoba (24 de agosto) y entrada del Ejército Trigarante en la capital (27 de septiembre): fin del virreinato |
Organización política
El virrey era la máxima autoridad: gobernador, capitán general y presidente de la Real Audiencia de México. Su poder estaba controlado por el Consejo de Indias, con sede en España, por los jueces de las audiencias y por los visitadores enviados por el rey. En el ámbito local, los cabildos de las ciudades, los corregidores y alcaldes mayores administraban justicia y recaudaban tributos. Más tarde, con las reformas de los Borbones en el siglo XVIII, se crearon las intendencias para controlar mejor el territorio y la hacienda.
Economía
La riqueza del virreinato se basó en la minería de plata, con centros como Zacatecas, Guanajuato, Taxco y San Luis Potosí, cuyo metal financiaba al imperio español y circulaba por todo el mundo. También tuvieron peso la agricultura, la ganadería, los obrajes textiles y el comercio con España a través del puerto de Veracruz y con Asia por Acapulco, mediante el galeón de Manila, que llevaba seda y porcelana y traía plata. El trabajo indígena se organizó mediante la encomienda, que fue declinando, y el repartimiento; también se recurrió a la mano de obra de esclavos africanos.
Sociedad: castas y desigualdad
La sociedad era jerárquica y se organizaba por origen y condición. La cúspide la ocupaban los españoles peninsulares, por delante de los criollos (españoles nacidos en América), que fueron acumulando riqueza pero tenían los cargos más altos vedados. Debajo estaban los mestizos y las demás castas, resultado de la mezcla entre españoles, indígenas y africanos, los indígenas, que vivían en comunidades con sus propias autoridades, y los afrodescendientes. Las leyes diferenciaban la «república de españoles» y la «república de indios».
Cultura y religión
La evangelización, impulsada por franciscanos, dominicos y agustinos, dio lugar a una religiosidad mestiza, simbolizada por la devoción a la Virgen de Guadalupe. En 1539 se instaló en la capital la primera imprenta de América. El barroco novohispano dejó catedrales y conventos, y la figura literaria más destacada fue sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695), poeta y pensadora. También persistieron lenguas indígenas, como el náhuatl, y tradiciones prehispánicas, que se mezclaron con las europeas.
Crisis y fin del virreinato
A fines del siglo XVIII, el malestar de los criollos, la presión fiscal de las reformas borbónicas, las ideas ilustradas y la crisis de la monarquía española tras la invasión napoleónica de 1808 abrieron el camino a la independencia. El 16 de septiembre de 1810, el cura Miguel Hidalgo lanzó el Grito de Dolores, y la guerra duró once años. En 1821, el último virrey, Juan O’Donojú, firmó con Agustín de Iturbide los Tratados de Córdoba, que reconocían la independencia de México.
Legado
Del virreinato proceden la lengua castellana como idioma mayoritario, la religión católica, una estructura de ciudades y una herencia artística que incluye buena parte de los centros históricos declarados Patrimonio de la Humanidad, como los de Ciudad de México, Puebla, Oaxaca o Guanajuato. También dejó desigualdades sociales que condicionaron la historia posterior.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se creó el Virreinato de Nueva España?
¿Cuál era la capital del Virreinato de Nueva España?
¿Qué territorios abarcaba?
¿Qué eran las castas?
¿Cómo terminó el virreinato?
Referencias
- Humboldt, Alexander von. Ensayo político sobre el reino de la Nueva España. 1811.
- Gibson, Charles. The Aztecs under Spanish Rule. Stanford University Press, 1964.
- Escalante Gonzalbo, Pablo (coord.). Nueva historia mínima de México. El Colegio de México, 2004.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Virreinato de Nueva España». Conceptualia. https://conceptualia.es/ciencias-sociales/historia/virreinato-de-nueva-espana/

















