
Depresión
La depresión es un trastorno del estado de ánimo, frecuente y tratable, que va más allá de la tristeza pasajera y afecta a la vida diaria.
La depresión es un trastorno del estado de ánimo que va mucho más allá de sentirse triste unos días. Se caracteriza por un decaimiento persistente o una pérdida de interés y de capacidad de disfrute que interfieren en el trabajo, los estudios y las relaciones. Es frecuente, tiene tratamientos eficaces y pedir ayuda a tiempo mejora de forma notable el pronóstico. Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional.
¿Qué es la depresión?
En psicología y psiquiatría, la depresión (el trastorno depresivo mayor, en la terminología del DSM-5) es una alteración del estado de ánimo que se mantiene en el tiempo y afecta a las emociones, los pensamientos, la conducta y el cuerpo. La palabra viene del latín depressio, «hundimiento».
No debe confundirse con la tristeza, que es una emoción normal ante una pérdida o una decepción y suele remitir. En la depresión el malestar es más intenso, más duradero y no siempre responde a una causa concreta. Tampoco es debilidad ni falta de voluntad: es un problema de salud.
Según la Organización Mundial de la Salud, la sufren alrededor del 5 % de los adultos en el mundo, y es más frecuente en mujeres que en hombres.
Síntomas
El DSM-5 describe el episodio depresivo mayor por la presencia, durante al menos dos semanas, de cinco o más síntomas de una lista, entre los cuales debe estar el estado de ánimo deprimido o la pérdida de interés o placer. Los síntomas deben provocar un malestar significativo o afectar al funcionamiento diario.
- Ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días.
- Pérdida de interés o de capacidad de disfrutar (anhedonia), relacionada con la apatía.
- Cambios importantes en el apetito o el peso.
- Insomnio o exceso de sueño.
- Agitación o enlentecimiento perceptible.
- Fatiga o pérdida de energía.
- Sentimientos de inutilidad o culpa excesiva.
- Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
- Pensamientos recurrentes de muerte o de suicidio.
La presencia de algunos de estos síntomas no implica por sí sola que exista depresión. Solo un profesional de la salud mental puede valorarlo.
Causas y factores de riesgo
No hay una única causa. Se habla de un modelo biopsicosocial en el que interactúan varios factores:
- Biológicos: predisposición genética, alteraciones en sistemas de neurotransmisores, cambios hormonales y enfermedades físicas crónicas.
- Psicológicos: estilos de pensamiento negativo, baja autoestima, tendencia a la rumiación y experiencias adversas en la infancia.
- Sociales y ambientales: estrés prolongado, pérdidas, aislamiento, problemas económicos o laborales y falta de apoyo social.
El psiquiatra Aaron Beck propuso en los años sesenta un modelo cognitivo según el cual la persona deprimida mantiene una visión negativa de sí misma, del mundo y del futuro, y esos pensamientos mantienen el bajo estado de ánimo. Este modelo dio origen a la terapia cognitivo-conductual.
Tipos de trastornos depresivos
- Trastorno depresivo mayor: episodios de al menos dos semanas con los síntomas descritos.
- Trastorno depresivo persistente (distimia): síntomas menos intensos pero presentes durante dos años o más.
- Depresión perinatal: aparece durante el embarazo o tras el parto.
- Trastorno afectivo estacional: se repite en determinadas épocas del año, sobre todo en otoño e invierno.
Es distinta del trastorno bipolar, que incluye también fases de euforia, y se diferencia de la melancolía en su sentido cotidiano o literario.
Tratamiento
La depresión es tratable. Las opciones con mayor respaldo científico son:
- Psicoterapia: especialmente la terapia cognitivo-conductual, la activación conductual y la terapia interpersonal.
- Medicación antidepresiva: prescrita y supervisada por un médico, útil sobre todo en cuadros moderados y graves.
- Combinación de ambas en muchos casos.
- Hábitos de apoyo: actividad física regular, sueño ordenado, vida social y rutinas, que complementan el tratamiento pero no lo reemplazan.
Cuándo pedir ayuda
Conviene consultar con el médico de cabecera o con un profesional de la psicología si el malestar dura más de dos semanas, afecta a la vida diaria o va acompañado de desesperanza. Si tú o alguien cercano tiene pensamientos de hacerse daño, en España puedes llamar gratis al 024, la línea de atención a la conducta suicida, disponible las 24 horas, o al 112 en caso de urgencia. Cuidar a quien sufre implica escucharle sin juzgar, evitar frases como «anímate» y animarle a buscar ayuda.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre depresión y tristeza?
¿Cuánto dura la depresión?
¿La depresión tiene cura?
¿Se puede superar la depresión sin ayuda profesional?
¿Qué hago si alguien cercano tiene pensamientos suicidas?
Referencias
- American Psychiatric Association (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5). Editorial Médica Panamericana.
- Beck, A. T. (1967). Depression: Clinical, Experimental, and Theoretical Aspects. Hoeber.
- Organización Mundial de la Salud. Depresión (nota descriptiva).
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Depresión». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/psicologia/depresion/

















