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Ejemplos de TDAH: casos ilustrativos
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Ejemplos de TDAH: casos ilustrativos

Casos ilustrativos y genéricos de cómo puede manifestarse el TDAH en niños, adolescentes y adultos, explicados según los criterios del DSM-5 y la CIE-11.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Ejemplos

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) se manifiesta de forma muy distinta en un niño de cinco años, en una adolescente o en un adulto con trabajo y familia. En este artículo reunimos 60 ejemplos divulgativos: los 18 síntomas que recogen los manuales diagnósticos explicados con situaciones cotidianas, 8 casos ilustrativos por edades, 24 ejemplos de cómo se nota en distintos contextos y 10 apoyos habituales. Son casos genéricos, sin personas reales, y no sirven para diagnosticar: el diagnóstico solo puede hacerlo un profesional sanitario.

¿Qué es el TDAH?

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que es más intenso de lo esperable para la edad y que interfiere en la vida escolar, laboral, familiar o social. Lo describen el DSM-5 de la Asociación Americana de Psiquiatría y la CIE-11 de la Organización Mundial de la Salud (código 6A05). Según el DSM-5, afecta a alrededor del 5 % de los niños y a cerca del 2,5 % de los adultos en la mayoría de culturas.

Aviso importante: todos tenemos despistes o días inquietos. Lo que define el trastorno no es un síntoma aislado, sino su número, intensidad, duración, inicio en la infancia y el perjuicio que causa, y eso solo puede valorarlo un especialista.

Características: qué exigen los criterios

Requisito (DSM-5, explicado) Qué significa
Número de síntomas Al menos 6 de los 9 síntomas de inatención y/o de hiperactividad-impulsividad (5 a partir de los 17 años).
Duración Presentes durante al menos 6 meses.
Inicio temprano Varios síntomas estaban ya antes de los 12 años.
Varios contextos Aparecen en dos o más ámbitos: casa, colegio, trabajo, amigos.
Interferencia Reducen claramente el funcionamiento académico, social o laboral.
Diagnóstico diferencial No se explican mejor por otro trastorno (ansiedad, depresión, etc.).

Ambos manuales distinguen tres presentaciones: predominantemente inatenta, predominantemente hiperactiva-impulsiva y combinada.

Los 18 síntomas con ejemplos cotidianos

Inatención (9)

Síntoma (resumido) Ejemplo cotidiano
Errores por descuido Resuelve bien una operación, pero copia mal el resultado.
Dificultad para mantener la atención Empieza a leer un capítulo y a las dos páginas ya no sabe qué ha leído.
Parece no escuchar Le hablan mirándole a la cara y responde «¿qué?».
No termina lo que empieza Deja a medias la ficha, la habitación o el informe.
Problemas de organización Mochila caótica, plazos que se le echan encima.
Evita el esfuerzo mental sostenido Pospone los deberes largos o los formularios.
Pierde cosas Llaves, gafas, estuche, móvil, la chaqueta del colegio.
Se distrae con estímulos externos Un ruido en el pasillo le saca por completo de la tarea.
Olvidos en lo cotidiano Se olvida de llevar la autorización firmada o de una cita médica.

Hiperactividad e impulsividad (9)

Síntoma (resumido) Ejemplo cotidiano
Mueve manos o pies Tamborilea con los dedos o balancea la silla.
Se levanta cuando debe estar sentado Sale de su sitio varias veces durante la clase o la comida.
Corre o trepa en momentos inadecuados En la sala de espera; en adultos, sensación de inquietud interna.
Le cuesta jugar tranquilo Los juegos de mesa terminan en alboroto.
Siempre «en marcha» Los demás dicen que parece «llevar un motor».
Habla en exceso Monopoliza la conversación.
Responde antes de tiempo Contesta antes de que acaben de formular la pregunta.
Le cuesta esperar su turno Se cuela en la fila o pierde la paciencia en un atasco.
Interrumpe Se mete en conversaciones o coge cosas de otros sin pedirlas.

8 casos ilustrativos por edades

Son descripciones genéricas inspiradas en los cuadros que recogen los manuales clínicos, no historias de personas concretas.

  1. Preescolar, 5 años (hiperactivo-impulsiva). No aguanta la asamblea, trepa por las estanterías, se lleva golpes a menudo y le cuesta esperar en los juegos. A esta edad muchos niños son muy movidos, por lo que los profesionales son especialmente prudentes antes de diagnosticar.
  2. Escolar, 8 años (combinada). Los deberes se alargan horas, se levanta en clase, interrumpe y pierde el material. Ocurre en casa y en el colegio, y sus notas quedan por debajo de lo que sabe.
  3. Escolar, 10 años (inatenta). Es tranquila y no molesta, pero «está en las nubes», tarda en copiar de la pizarra y olvida tareas. Este perfil, más frecuente en niñas, suele detectarse más tarde porque no llama la atención.
  4. Adolescente, 14 años. La hiperactividad visible ha disminuido y se ha convertido en inquietud interna. Con más asignaturas, la desorganización se dispara: lo deja todo para el último día y discute por impulsos.
  5. Universitario, 19 años. En el colegio la estructura familiar compensaba sus dificultades; al vivir solo, se le acumulan entregas y matrículas. Al revisar su historia aparecen síntomas desde primaria.
  6. Adulta, 35 años. Consulta después de que diagnostiquen a su hijo y se reconoce en la descripción: olvida citas y facturas y vive con sensación de desbordamiento.
  7. Adulto, 40 años. Interrumpe en las reuniones, cambia a menudo de empleo por aburrimiento y hace compras impulsivas.
  8. Caso que no es TDAH. Un niño de 7 años empieza a distraerse tras un cambio familiar difícil. Los síntomas son recientes y tienen un desencadenante claro: el profesional valorará otras causas, como el estrés o la ansiedad.

Cómo se nota en cada contexto (24 ejemplos)

En clase

  • Copia los enunciados a medias.
  • Saca buena nota un día y suspende el siguiente.
  • Termina los exámenes con preguntas sin leer.
  • Se levanta a sacar punta varias veces.
  • Contesta sin levantar la mano.
  • Olvida la agenda o no apunta los deberes.

En casa

  • Necesita que le repitan cada instrucción.
  • Empieza a recoger y acaba jugando.
  • Los deberes generan conflictos diarios.
  • Pierde la ropa del deporte.
  • Le cuesta seguir la rutina de la mañana.
  • Se frustra y reacciona con rabietas intensas.

Con amigos y en el ocio

  • No respeta los turnos en los juegos.
  • Cambia de actividad continuamente.
  • Se aburre enseguida en las películas largas.
  • Asume riesgos sin pensar en las consecuencias.
  • Interrumpe en las conversaciones del grupo.
  • Puede concentrarse horas en un videojuego que le motiva (hiperfoco), lo que confunde a su entorno.

En el trabajo (adultos)

  • Llega tarde a menudo.
  • Deja informes sin rematar.
  • Calcula mal el tiempo que necesita para una tarea.
  • Se distrae con correos y notificaciones.
  • Le cuestan las tareas administrativas repetitivas.
  • Toma decisiones precipitadas en reuniones.

Tipos de apoyo (10 ejemplos)

Las guías de práctica clínica recomiendan un abordaje multimodal adaptado a cada persona:

  • Psicoeducación para la familia y la persona afectada.
  • Programas de entrenamiento para padres.
  • Terapia cognitivo-conductual, sobre todo en adolescentes y adultos.
  • Medicación cuando está indicada, siempre prescrita y supervisada por un médico.
  • Sentarse cerca del profesor y lejos de distracciones.
  • Instrucciones breves y de una en una.
  • Dividir las tareas largas en pasos cortos.
  • Agenda, listas y alarmas.
  • Más tiempo o formato adaptado en los exámenes.
  • Refuerzo positivo de los logros y de sus talentos.

En España, la ley educativa incluye los trastornos de atención entre las necesidades específicas de apoyo educativo, lo que permite adaptaciones en el centro. Sus dificultades a veces se combinan con otras, como la dislexia (ver pruebas para la dislexia), y se benefician de buenas técnicas de aprendizaje.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. ¿A qué grupo de síntomas pertenece «responde antes de que terminen la pregunta»?

Es un síntoma de impulsividad, dentro del bloque de hiperactividad-impulsividad.

2. En un caso ilustrativo, los despistes solo aparecen en casa y nunca en el colegio. ¿Cumple el criterio de contextos?

No: los criterios exigen síntomas en dos o más contextos. Un profesional buscaría otras explicaciones.

3. Una niña tranquila, olvidadiza y «en las nubes». ¿Qué presentación describe?

Describe la presentación predominantemente inatenta, que suele pasar desapercibida.

4. Completa: según el DSM-5, varios síntomas deben estar presentes antes de los ___ años.

Antes de los 12 años.

5. Una persona cree reconocerse en esta lista. ¿Qué debe hacer?

Consultar con su médico de atención primaria o pediatra, que valorará la derivación a salud mental o neurología. Una lista no permite autodiagnosticarse.

A quién acudir

El punto de partida es el pediatra o el médico de familia. El diagnóstico lo realizan profesionales como psiquiatras, neuropediatras o psicólogos clínicos, con entrevistas, escalas, información del colegio o del trabajo y descartando otras causas. El orientador escolar aporta la evaluación psicopedagógica. Para orientación y apoyo existe la FEAADAH (Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad), que agrupa asociaciones de toda España. Conviene desconfiar de pruebas en línea que prometen un diagnóstico.

Preguntas frecuentes

¿Estos casos sirven para saber si alguien tiene TDAH?

No. Son ejemplos divulgativos y genéricos. El diagnóstico requiere una evaluación clínica completa realizada por un profesional sanitario.

¿Qué presentaciones de TDAH existen?

Tres: predominantemente inatenta, predominantemente hiperactiva-impulsiva y combinada. La presentación puede cambiar con la edad.

¿El TDAH desaparece en la edad adulta?

En muchas personas los síntomas persisten, aunque la hiperactividad visible suele disminuir y transformarse en inquietud interna, desorganización o impulsividad.

¿Quién diagnostica el TDAH en España?

Profesionales sanitarios como psiquiatras, neuropediatras o psicólogos clínicos. Lo habitual es empezar consultando al pediatra o al médico de familia.

¿Dónde pueden informarse las familias?

En el centro de salud, el equipo de orientación del colegio y asociaciones como las integradas en la FEAADAH, que ofrecen información y apoyo.

Referencias

  • American Psychiatric Association. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5). Editorial Médica Panamericana.
  • Organización Mundial de la Salud. Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª revisión (CIE-11).
  • Ministerio de Sanidad. Guía de Práctica Clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niños y adolescentes. GuíaSalud.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Ejemplos de TDAH: casos ilustrativos». Conceptualia. https://conceptualia.es/ejemplos/ejemplos-de-tdah-casos/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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