
Asertividad
La asertividad es la habilidad de expresar opiniones y necesidades con claridad y respeto, sin ceder ni agredir.
La asertividad es la habilidad de expresar las propias opiniones, necesidades y emociones de forma clara, directa y respetuosa, defendiendo los derechos personales sin vulnerar los de los demás. Se sitúa entre dos extremos: la pasividad, que sacrifica lo propio, y la agresividad, que se impone a costa del otro. Es una de las habilidades sociales más estudiadas en psicología y una de las más valoradas en el trabajo, la pareja y la educación.
¿Qué es la asertividad?
La asertividad es una forma de comunicación y de conducta social que permite decir lo que se piensa y se siente, y pedir o rechazar algo, con honestidad y sin hostilidad. El adjetivo «asertivo» procede del inglés assertive, derivado del latín asserere («afirmar, declarar»). Ser asertivo no es «ganar» una discusión ni salirse siempre con la suya: es comunicarse con coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.
El concepto se desarrolló en la psicología conductista del siglo XX. Andrew Salter lo introdujo en la década de 1940 en su obra Conditioned Reflex Therapy (1949), al hablar de la personalidad «excitatoria» frente a la inhibida; Joseph Wolpe lo incorporó a la terapia de conducta en los años cincuenta como una respuesta incompatible con la ansiedad; y Alberti y Emmons lo popularizaron desde 1970 con Your Perfect Right, que impulsó los entrenamientos en asertividad.
Estilos de comunicación
La asertividad se entiende mejor comparada con los otros estilos de respuesta ante un conflicto o una petición:
| Estilo | Cómo se comporta | Consecuencias habituales |
|---|---|---|
| Pasivo | Evita expresar lo que piensa; cede; dice «sí» cuando quiere decir «no» | Frustración, resentimiento, baja autoestima, que los demás se aprovechen |
| Agresivo | Impone su criterio; interrumpe, acusa, humilla o amenaza | Conflictos, rechazo, culpa posterior, relaciones deterioradas |
| Pasivo-agresivo | No dice las cosas de frente; expresa el malestar con ironía, indirectas o boicot | Confusión, desconfianza, tensión acumulada |
| Asertivo | Expresa con claridad y respeto sus necesidades y escucha las ajenas | Relaciones más sanas, mayor autoestima, conflictos resueltos con menos desgaste |
Características de una persona asertiva
- Dice «no» sin sentirse culpable y sin atacar.
- Pide lo que necesita de forma directa, sin rodeos ni exigencias.
- Expresa desacuerdo y críticas con respeto, centrándose en la conducta y no en la persona.
- Recibe críticas y halagos sin ponerse a la defensiva ni minimizarlos.
- Escucha activamente y reconoce los derechos y sentimientos del otro.
- Asume la responsabilidad de sus emociones y decisiones, sin culpar a los demás.
- Su comunicación verbal y no verbal (tono, mirada, postura) es coherente con el mensaje.
Derechos asertivos
La tradición de la terapia asertiva parte de que toda persona tiene ciertos derechos básicos en sus relaciones. Manuel J. Smith los formuló en su Declaración de derechos asertivos, entre ellos el derecho a ser el único juez de las propias conductas, pensamientos y emociones; a no dar razones ni excusas para justificar el comportamiento; a cambiar de opinión; a cometer errores; a decir «no sé» o «no entiendo»; y a decir «no» sin sentir culpa.
Técnicas asertivas
- Disco rayado: repetir con calma el mismo mensaje, sin entrar en provocaciones, cuando el otro insiste.
- Banco de niebla: reconocer lo que pueda haber de cierto en una crítica sin ceder ni discutir («es posible que tengas razón en que llegué tarde»).
- Aplazamiento asertivo: posponer la respuesta cuando uno está alterado («ahora no puedo hablar de esto con calma; lo hablamos esta tarde»).
- Mensajes «yo»: hablar desde la propia vivencia («me siento ignorado cuando…») en lugar de acusar («tú nunca me escuchas»).
- Compromiso viable: ofrecer una solución intermedia cuando no se vulneran los propios valores o necesidades esenciales.
- Interrogación negativa: pedir más detalles a una crítica vaga («¿qué es exactamente lo que te molesta?») para aclararla o desactivarla.
Un ejemplo de contraste. Ante un compañero que pide una y otra vez terminar su parte del trabajo: la respuesta pasiva es aceptarlo en silencio; la agresiva, «¡siempre me haces lo mismo, eres un caradura!»; la asertiva, «entiendo que andas con mucha carga, pero esta semana no puedo hacerme cargo de tu parte; si quieres, lo repartimos para la próxima».
Importancia y beneficios
La asertividad se asocia con una mejor autoestima, menor ansiedad social, relaciones más equilibradas y una mejor gestión del estrés. En el ámbito laboral facilita el trabajo en equipo, la negociación y el liderazgo; en la educación, reduce el riesgo de acoso al fortalecer la capacidad de poner límites. Se vincula con la empatía y las habilidades sociales, y se puede aprender y entrenar con práctica y, si hace falta, con ayuda profesional. Es además un componente de la autonomía personal.
Conviene recordar que ser asertivo no garantiza que el otro responda bien ni que se obtenga lo que se pide. Se trata de cuidar la forma de comunicarse y la coherencia personal, asumiendo que el resultado no depende solo de uno mismo. También influye el contexto cultural: lo que se considera una expresión directa y apropiada varía entre culturas y situaciones.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa ser asertivo?
¿Es lo mismo asertividad que agresividad?
¿La asertividad se puede aprender?
¿Cómo decir que no de forma asertiva?
¿Qué relación hay entre asertividad y autoestima?
Referencias
- Smith, M. J. Cuando digo no, me siento culpable (1975).
- Alberti, R. E. y Emmons, M. L. Your Perfect Right (1970).
- Wolpe, J. Psychotherapy by Reciprocal Inhibition (1958).
- Castanyer, O. La asertividad: expresión de una sana autoestima. Desclée de Brouwer.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2024). «Asertividad». Conceptualia. https://conceptualia.es/cultura-y-sociedad/conocimiento/asertividad/

















