
Blasfemia
La blasfemia es la expresión que ofende a lo sagrado; su tratamiento ha pasado de delito grave a debate sobre libertad de expresión.
La blasfemia es la expresión, oral o escrita, que ofende o desprecia a Dios, a lo sagrado o a una religión. Es una de las nociones más antiguas del derecho y de la moral religiosa, y también una de las más discutidas hoy, porque enfrenta dos valores que las sociedades modernas protegen: el respeto a las creencias y la libertad de expresión.
¿Qué es la blasfemia?
La palabra viene del griego blasphemía, que significaba «palabra injuriosa» o «calumnia», y pasó al latín eclesiástico como blasphemia. Con el tiempo se especializó en la injuria dirigida a la divinidad. En el lenguaje común se usa también, de forma más débil, para referirse a las expresiones malsonantes que invocan lo sagrado («juramentos»), aunque no haya intención de ofender.
Conviene distinguirla de conceptos próximos: la herejía es la negación o deformación de una doctrina por parte de un miembro de la misma religión; la apostasía es el abandono de la fe; y el sacrilegio es la profanación de objetos, lugares o personas sagradas. La blasfemia es, en cambio, un acto de palabra (o de imagen) que se considera injurioso hacia lo divino.
La blasfemia en las religiones
Judaísmo
El libro del Levítico (24:10-16) prescribe un castigo severo para quien maldice el Nombre de Dios, y la tradición posterior rodeó el nombre divino de un respeto extremo: en muchos contextos no se pronuncia. Con los siglos, los rabinos interpretaron la blasfemia de manera muy restrictiva y casi nunca se aplicó el castigo previsto.
Cristianismo
En los Evangelios, los dirigentes del Sanedrín acusan a Jesús de blasfemia por atribuirse una autoridad divina (Marcos 14:61-64). El propio Nuevo Testamento habla de la «blasfemia contra el Espíritu Santo» como una falta que no será perdonada (Marcos 3:28-29), cuya interpretación ha variado según las épocas. El Catecismo de la Iglesia Católica (n.º 2148) la define como toda palabra de odio, reproche o desafío contra Dios, y la considera contraria al segundo mandamiento. Durante la Edad Media y la Edad Moderna, las legislaciones europeas castigaron la blasfemia con multas, penas corporales y, en casos extremos, la muerte.
Islam
El Corán condena el insulto a Dios y a los profetas, y la tradición jurídica clásica desarrolló normas sobre el insulto al Profeta Mahoma. La severidad con que se aplican estas normas varía mucho de un país a otro y de una escuela jurídica a otra, y hoy es un tema de intensa discusión entre juristas musulmanes.
Otras tradiciones
En la Grecia clásica no existía exactamente la noción de blasfemia, pero sí la de asebeia (impiedad): por ese cargo fue condenado Sócrates en el 399 a. C. En las religiones de la India o de Asia oriental la ofensa a lo sagrado se entiende más como una falta de respeto ritual que como un delito, aunque algunos países, como Pakistán, regulan la ofensa religiosa con leyes penales específicas.
Historia jurídica: del delito a la libertad de expresión
Durante siglos, la blasfemia fue un delito grave porque se creía que ofendía a Dios y ponía en peligro a toda la comunidad. Con la Ilustración, la secularización del Estado y la proclamación de las libertades de pensamiento y de expresión, muchos países fueron suprimiendo estos delitos o dejándolos sin uso.
- En Inglaterra y Gales, el delito de blasfemia común se abolió en 2008.
- En Irlanda, la blasfemia dejó de ser delito tras un referéndum celebrado en 2018.
- En Escocia se derogó en 2021, con la Ley de delitos de odio y orden público.
- En España no existe un delito de blasfemia como tal, pero el Código Penal (art. 525) castiga el escarnio público de los dogmas, creencias o ritos de una confesión religiosa con la intención de ofender los sentimientos de sus miembros.
En otros países la situación es muy distinta. Algunos mantienen leyes de blasfemia con penas de prisión e incluso de muerte, y organizaciones internacionales de derechos humanos las han criticado por su uso contra minorías religiosas o personas críticas con la religión dominante.
Casos famosos
- Los versos satánicos (1988): la novela de Salman Rushdie provocó una fetua de condena por parte del ayatolá Jomeini en 1989.
- Charlie Hebdo (2015): el atentado contra la redacción del semanario satírico francés reavivó el debate sobre los límites de la sátira religiosa.
- Controversias artísticas: exposiciones y películas como La última tentación de Cristo (1988) han sido acusadas de blasfemas en distintos países.
El debate actual
Quienes defienden penalizar la blasfemia argumentan que protege el sentimiento religioso y evita la discriminación y la violencia. Quienes la rechazan sostienen que las ideas, incluidas las religiosas, deben poder criticarse, y que un Estado laico debe proteger a las personas, no a los dogmas. Muchos sistemas jurídicos actuales buscan un punto medio: no castigan la crítica a la religión, pero sí la incitación al odio o a la violencia contra los creyentes.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la blasfemia?
¿Cuál es la diferencia entre blasfemia y herejía?
¿Es delito blasfemar en España?
¿Qué es la blasfemia contra el Espíritu Santo?
¿Por qué se acusó a Jesús de blasfemia?
Conceptos relacionados
Te pueden interesar pecado, herejía, sacrilegio, laicismo y libertad de expresión.
Referencias
- Levy, L. W. (1993). Blasphemy: Verbal Offense against the Sacred, from Moses to Salman Rushdie. University of North Carolina Press.
- Nash, D. (2007). Blasphemy in the Christian World: A History. Oxford University Press.
- Catecismo de la Iglesia Católica (1992), n.º 2148.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Blasfemia». Conceptualia. https://conceptualia.es/cultura-y-sociedad/cultura/blasfemia/

















