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Cronografía
Lenguaje 10 min de lectura

Cronografía

La cronografía es la figura retórica que describe un momento, una estación o una época; tipos, ejemplos literarios y ejercicios.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Lenguaje

La cronografía es la figura retórica que describe un tiempo: una hora del día, una estación, una fecha señalada o toda una época. En lugar de limitarse a decir «era de noche» o «en el siglo XVI», el autor pinta ese momento con detalles de luz, temperatura, sonidos y costumbres para que el lector lo perciba. Aquí verás qué es, cómo se reconoce, en qué se diferencia de la prosopografía, la etopeya o la topografía, diez ejemplos literarios comentados y ejercicios resueltos.

¿Qué es la cronografía?

La cronografía es una forma de descripción literaria cuyo objeto no es una persona ni un lugar, sino el tiempo en que transcurre la acción. Puede centrarse en un instante (el amanecer, «las cinco de la tarde»), en un periodo del año (la primavera, la vendimia) o en una época histórica con sus valores y su ambiente.

La palabra procede del griego chrónos («tiempo») y -graphía («descripción, escritura»). La retórica clásica la agrupó, bajo el nombre latino de descriptio, con otras modalidades que se definen por su objeto: el aspecto físico, el carácter, el lugar o la acción. Los tratados de retórica del Renacimiento la recogieron con ese nombre, y así ha llegado a los manuales y diccionarios de retórica actuales.

Conviene saber que el término tiene un segundo sentido, ajeno a la literatura: en historiografía, una «cronografía» es una obra que ordena y fecha los acontecimientos. Así se titulan, por ejemplo, las Cronografías de Sexto Julio Africano (siglo III), que intentaban sincronizar la historia bíblica con la grecorromana, y la Cronografía del bizantino Miguel Pselo (siglo XI). En este artículo nos ocupamos del sentido retórico.

Características de la cronografía

  • Sitúa la acción en el tiempo: responde a la pregunta «¿cuándo?», igual que la topografía responde a «¿dónde?».
  • Se apoya en indicios sensoriales: la luz (alba, crepúsculo), la temperatura, los sonidos (campanas, gallos) y los olores ayudan a reconocer el momento sin nombrarlo.
  • Usa marcadores temporales: complementos de tiempo («por mayo»), fechas, horas y verbos en pretérito imperfecto («dormía», «era»), el tiempo propio de la descripción en el relato.
  • Crea ambiente: el momento elegido tiñe el tono de la escena; el ocaso sugiere final o melancolía, y la primavera, renovación o amor.
  • Puede ser simbólica: a menudo el tiempo exterior refleja el estado de ánimo de los personajes.
  • Admite la perífrasis: en la poesía culta, la hora o la estación se indican de forma indirecta, con referencias mitológicas o astronómicas.
  • Suele combinarse con otras descripciones: en la práctica, el cuándo y el dónde aparecen juntos al abrir un capítulo o una escena.

Cronografía y otras formas de descripción

La retórica distingue varias modalidades de descripción según lo que se describe. La cronografía forma parte de esta familia de figuras retóricas:

Figura Qué describe Ejemplo breve
Cronografía Un tiempo: hora, estación, fecha o época «Era la hora en que las farolas se encienden antes de que oscurezca del todo».
Topografía Un lugar o paisaje «El pueblo se apiñaba en la ladera, alrededor de la iglesia».
Prosopografía El aspecto físico de una persona o animal «Tenía las manos anchas y agrietadas por el frío».
Etopeya El carácter y las costumbres de una persona «Era generoso con los extraños y avaro con los suyos».
Retrato Prosopografía y etopeya juntas «Menudo y nervioso, no soportaba estar callado».
Pragmatografía Una acción o un suceso (una batalla, una fiesta) «Sonaron los tambores y la plaza entera se puso a bailar».

No debe confundirse con la cronología, que ordena los hechos en el tiempo, ni con el simple complemento circunstancial: «llegó el martes» informa de cuándo, pero no describe ese martes. Solo hay cronografía cuando el momento se convierte en objeto de la descripción.

Tipos de cronografía

  • Del momento del día: amaneceres, mediodías, atardeceres y noches. Es la más frecuente en la narrativa.
  • Estacional: describe un mes o una estación a través de la naturaleza y las faenas del campo.
  • De una fecha u hora precisa: el tiempo se fija con exactitud y adquiere valor dramático.
  • Histórica o de época: retrata los valores, las costumbres y el clima moral de un periodo.
  • Mitológica o perifrástica: indica el tiempo mediante dioses, constelaciones o signos del zodiaco, propia del Siglo de Oro.
  • Subjetiva o psicológica: el tiempo se describe tal como lo vive el personaje (una tarde interminable, una noche angustiosa).

Ejemplos de cronografía

Estos diez fragmentos, todos de obras de dominio público, muestran la figura en distintas épocas y registros.

  1. Cantar de mio Cid (hacia 1200): «Apriessa cantan los gallos e quieren quebrar albores». El canto de los gallos y la primera luz bastan para situar el amanecer en que el Cid llega a San Pedro de Cardeña. Cronografía breve y sensorial, típica de la épica.
  2. Romance del prisionero (romancero viejo): «Que por mayo era, por mayo, / cuando hace la calor». El romance describe el mes a través de los trigos que encañan y los campos en flor; esa plenitud primaveral contrasta con el encierro del preso que no sabe cuándo es de día.
  3. Jorge Manrique, Coplas por la muerte de su padre (hacia 1476): «¿Qué se hizo el rey don Juan? / Los infantes de Aragón / ¿qué se hicieron?». Evoca toda la corte de Juan II, con sus fiestas, justas y galas, para mostrar que aquella época ya pasó. Es una cronografía de época al servicio del tópico del ubi sunt.
  4. Luis de Góngora, Soledades (1613): «Era del año la estación florida / en que el mentido robador de Europa…». Góngora no dice «en abril»: alude a Júpiter, que raptó a Europa transformado en toro, para señalar que el Sol está en Tauro. Ejemplo canónico de cronografía mitológica.
  5. Miguel de Cervantes, Don Quijote (1605), I, 2: «Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos…». Don Quijote imagina cómo narrará su salida el sabio que escriba su historia. Cervantes parodia aquí la cronografía mitológica de los libros de caballerías: tanta pompa para decir que amanecía.
  6. Charles Dickens, Historia de dos ciudades (1859): «Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos». La novela abre con una cronografía histórica hecha de antítesis que resume la década anterior a la Revolución francesa.
  7. Leopoldo Alas, Clarín, La Regenta (1884-1885): «La heroica ciudad dormía la siesta». La hora de la siesta, el viento sur caliente y perezoso y las calles vacías crean un ambiente de sopor que anticipa la vida estancada de Vetusta. Aquí cronografía y topografía van de la mano.
  8. Federico García Lorca, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1935): «A las cinco de la tarde. / Eran las cinco en punto de la tarde». La hora exacta de la cogida se repite como un estribillo y se convierte en un toque de difuntos. Cronografía de una hora precisa con fuerza trágica.
  9. Antonio Machado: «Es una tarde cenicienta y mustia, / destartalada, como el alma mía». La tarde gris es el espejo del abatimiento del poeta: cronografía subjetiva en la que el tiempo exterior y el interior se confunden.
  10. Cronografía de creación propia, en prosa actual: «Era ese domingo de finales de agosto en que los pueblos se vacían: los coches cargados, las persianas bajadas y, en la plaza, solo el ruido de la fuente». Sin nombrar la fecha, los detalles evocan el fin de las vacaciones de verano.

Cómo escribir una cronografía

  1. Elige el momento y el efecto que buscas: calma, inquietud, nostalgia, fiesta.
  2. Selecciona tres o cuatro indicios que lo hagan reconocible: la luz, el clima, los sonidos y lo que hace la gente a esa hora.
  3. Usa el pretérito imperfecto en la narración («caía», «sonaban») y adjetivos precisos.
  4. Relaciona el tiempo con la historia: una buena cronografía no es decorado, sino que prepara lo que va a ocurrir o refleja el ánimo del personaje.
  5. Evita el tópico («era una noche oscura y tormentosa») salvo que quieras parodiarlo.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. Identifica la figura: «Tenía la nariz larga y los ojos hundidos bajo unas cejas espesas».

Describe el aspecto físico de una persona, no un tiempo: es una prosopografía.

2. ¿Hay cronografía en «Llegamos a Burgos el 3 de marzo»?

No. La fecha es un simple complemento de tiempo: informa, pero no describe cómo era ese día.

3. Clasifica: «Era del año la estación florida / en que el mentido robador de Europa…» (Góngora).

Es una cronografía mitológica o perifrástica y estacional: indica la primavera aludiendo al mito del toro de Júpiter, es decir, a la constelación de Tauro.

4. Transforma en cronografía esta frase: «Se despertó al amanecer».

Respuesta posible: «Se despertó cuando la ventana empezaba a clarear y los primeros pájaros discutían en el tejado; la casa todavía olía a la leña de la noche». Se añaden indicios de luz, sonido y olor.

5. ¿Qué tipo de cronografía usa Manrique al preguntar «¿Qué se hizo el rey don Juan?»?

Una cronografía histórica o de época: evoca la corte de Juan II, con sus fiestas y galas, para subrayar que todo aquello ha desaparecido.

6. En «Es una tarde cenicienta y mustia, / destartalada, como el alma mía», ¿qué relación hay entre el tiempo y el poeta?

La tarde funciona como espejo del estado de ánimo: es una cronografía subjetiva en la que la tristeza del paisaje temporal y la del yo poético se identifican mediante la comparación.

Importancia de la cronografía

La cronografía es una herramienta básica de la narración. Sitúa al lector, crea atmósfera, marca el ritmo (una larga descripción del atardecer detiene la acción antes de un desenlace) y aporta significado simbólico. En la novela histórica es imprescindible para recrear una época, y en el periodismo o la crónica de viajes permite que el lector «vea» el momento. Saber reconocerla ayuda en el comentario de textos, y saber escribirla mejora cualquier texto descriptivo o narrativo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la cronografía en literatura?

Es la figura retórica que describe un tiempo: un momento del día, una estación, una fecha o una época histórica, mediante detalles sensoriales y de ambiente.

¿Cuál es la diferencia entre cronografía y topografía?

La cronografía describe el cuándo (un tiempo) y la topografía describe el dónde (un lugar o paisaje). Con frecuencia aparecen juntas al comienzo de una escena.

¿Una fecha es ya una cronografía?

No. Mencionar una fecha o una hora solo sitúa la acción. Para que haya cronografía, ese tiempo tiene que describirse: cómo era la luz, qué se oía, qué ambiente había.

¿Qué es una cronografía mitológica?

Es la que indica la hora o la estación con referencias a dioses o constelaciones, como cuando se dice que Apolo extiende sus cabellos dorados para señalar el amanecer. Fue muy habitual en el Siglo de Oro y Cervantes la parodió en el «Quijote».

¿Tiene la palabra cronografía otros significados?

Sí. En historiografía designa las obras que ordenan y fechan acontecimientos, como las «Cronografías» de Sexto Julio Africano o la «Cronografía» de Miguel Pselo.

Referencias

  • Lausberg, H. (1966-1968). Manual de retórica literaria. Madrid: Gredos.
  • Beristáin, H. (1985). Diccionario de retórica y poética. México: Porrúa.
  • Marchese, A. y Forradellas, J. (1986). Diccionario de retórica, crítica y terminología literaria. Barcelona: Ariel.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Cronografía». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/cronografia/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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