
Historia de Adán y Eva
El relato de Adán y Eva del Génesis narra el origen de la humanidad y la caída del Edén, y ha influido en tres religiones y en el arte.
La historia de Adán y Eva es el relato con el que el libro del Génesis explica el origen de la humanidad: Dios crea al primer hombre y a la primera mujer, los coloca en un jardín y, tras comer ambos del fruto prohibido, los expulsa de él. Más que un informe histórico, es una narración simbólica de enorme influencia en el judaísmo, el cristianismo y el islam, y en el arte, la literatura y el pensamiento occidentales.
El relato en el Génesis
El Génesis contiene en realidad dos relatos de la creación del ser humano, que la crítica bíblica atribuye a tradiciones distintas:
- Génesis 1:26-27: en el sexto día, Dios crea al ser humano «a su imagen y semejanza», «varón y mujer los creó». Es un texto solemne y ordenado, de la tradición llamada sacerdotal.
- Génesis 2-3: narración más vivaz y narrativa, de la tradición llamada yahvista. Dios modela al hombre con polvo de la tierra (adamá, de donde viene Adán) y le insufla aliento de vida. Lo coloca en el jardín del Edén y le prohíbe comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Después crea a la mujer, a partir de una costilla o costado del hombre, para que no esté solo. Más tarde la mujer es llamada Eva (Javá, «la que da vida»).
En el jardín, una serpiente convence a la mujer de que comer el fruto no los matará, sino que los hará «como dioses, conocedores del bien y del mal». Ambos comen, descubren que están desnudos y se cubren con hojas de higuera. Dios los interroga, cada uno culpa a otro (Adán a Eva, Eva a la serpiente), y los castiga: la serpiente se arrastrará, la mujer tendrá dolores de parto, y el hombre trabajará la tierra con esfuerzo. Finalmente los expulsa del Edén y coloca querubines y una espada llameante para impedir el regreso al árbol de la vida.
Un detalle frecuente es que el texto no menciona una manzana, sino simplemente «el fruto». La identificación con la manzana se debe, probablemente, a un juego de palabras en latín: malum significa a la vez «mal» y «manzana».
Significado simbólico
Los estudiosos suelen leer el relato como una reflexión sobre la condición humana más que como un relato literal. Sus temas centrales son:
- El origen de la conciencia moral y de la libertad: el fruto simboliza el acceso al conocimiento del bien y del mal.
- La relación entre el ser humano y su Creador, marcada por la confianza, la transgresión y la separación.
- Una explicación narrativa de realidades como el trabajo, el dolor del parto, la muerte, la vergüenza o la sexualidad.
- La igualdad de origen de hombre y mujer, destacada en Génesis 1, junto a lecturas posteriores que han sido muy discutidas.
Interpretaciones en las tres religiones
Judaísmo
La tradición judía no desarrolla la doctrina del pecado original. Considera que la desobediencia de Adán y Eva fue un error con consecuencias, pero que cada persona nace sin culpa heredada y es responsable de sus actos. La literatura rabínica añadió tradiciones posteriores, como la de Lilith, una supuesta primera compañera de Adán que aparece en textos medievales, como el Alfabeto de Ben Sira, y no en el Génesis.
Cristianismo
El apóstol Pablo (Romanos 5) estableció un paralelismo entre «el primer Adán», por quien entró el pecado y la muerte en el mundo, y Cristo, «el nuevo Adán», que trae la salvación. San Agustín de Hipona (siglos IV-V) desarrolló la doctrina del pecado original: la humanidad hereda una condición caída desde Adán, doctrina asumida por las iglesias católica y ortodoxa y por el protestantismo con diferentes matices. Las Iglesias orientales ponen menos énfasis en la herencia de la culpa y más en la herencia de la mortalidad.
Islam
El Corán narra la historia de Adán (Adam) y su esposa (en la tradición, Hawwa) en varias suras, como la 2 (30-39) y la 7 (19-27). Satanás (Iblis) los tienta a ambos, no solo a la mujer, y el Corán no nombra el fruto. Tras su falta, Adán se arrepiente y Dios lo perdona, por lo que el islam no admite el pecado original. Adán es además el primer profeta.
Influencia en el arte y la literatura
- Miguel Ángel representó la creación de Adán y el pecado original en la bóveda de la Capilla Sixtina (hacia 1508-1512).
- Alberto Durero grabó Adán y Eva en 1504, y más tarde pintó los paneles del mismo tema.
- John Milton compuso El paraíso perdido (1667), poema épico que recrea la caída.
- La expresión «paraíso terrenal» y la imagen de la tentación forman parte del imaginario cotidiano.
Lecturas actuales
Hoy conviven la lectura literal, defendida por algunas confesiones, la simbólica o teológica, muy extendida, y la histórico-crítica, que sitúa el relato en el contexto de la literatura del antiguo Oriente Próximo, con paralelos en mitos mesopotámicos como el de Gilgamesh, donde un personaje pierde la inmortalidad. La ciencia, por su parte, estudia el origen de la humanidad con evidencias paleontológicas y genéticas ajenas a la narración bíblica. Distintas tradiciones religiosas y académicas dialogan con estos datos de forma diversa.
Preguntas frecuentes
¿Dónde aparece la historia de Adán y Eva?
¿Se dice en la Biblia que el fruto era una manzana?
¿Qué es el pecado original?
¿Quién era Lilith?
¿Es una historia literal o simbólica?
Conceptos relacionados
Te interesarán pecado, Biblia, cristianismo, judaísmo y mitología.
Referencias
- Génesis 1-3, Biblia (Libro del Génesis).
- Pagels, E. (1988). Adam, Eve, and the Serpent. Random House.
- Milton, J. (1667). El paraíso perdido.
- Agustín de Hipona (siglo V). La ciudad de Dios, libro XIV.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2024). «Historia de Adán y Eva». Conceptualia. https://conceptualia.es/cultura-y-sociedad/cultura/historia-de-adan-y-eva/

















